A Tornallom, Cooperativa Integral Valenciana (CIV) es
un proceso de transformación social colectiva para construir una forma
de vida donde ni la banca ni el estado sean necesarios.
Es una propuesta constructiva de desobediencia y autogestión
generalizadas para reconstruir la sociedad desde abajo (en todos los
ámbitos y de manera integral) y recuperar las relaciones humanas
afectivas, de proximidad y basadas en la confianza.
La Cooperativa Integral Valenciana forma parte de una red territorial
de cooperativas integrales que surgen como herramientas para formar
contrapoder desde la base, partiendo de la autogestión, la
autoorganización y la democracia directa y participativa.
Permiten transitar del estado actual de dependencia de las
estructuras del sistema hacia un escenario de libertad con plena
consciencia, libre de autoridad y donde todo el mundo pueda
desarrollarse plenamente en igualdad de condiciones y oportunidades.
La degradación de los valores humanos, como estrategia de dominación
de las élites, tiene su mayor éxito en el olvido de la derrota y la
interiorización de los valores del sistema. Se hace necesaria la
transformación radical de las estructuras y valores que aplicamos en
nuestra forma de vida: una revolución integral.
No puede haber una revolución política y económica sin revolución
interior, tampoco puede hacerse un cambio interior colectivo sin
revolución política y económica. La transformación se ha de producir en
el todo, debe ser esencial y debe ser sustancial.
Nos une un deseo de pensar, dar forma, difundir y realizar una
transformación radical de la sociedad y de la persona, llevar a la
práctica el ideario, y desde la práctica formular el ideario. Es
revolución de pensamiento, revolución espiritual y revolución
convivencial para hacer de nuestra vida una expresión de amor, belleza y
verdad.
Somos protagonistas de nuestras vidas, individual y colectivamente y
rechazamos los poderes ajenos a la colectividad, las estructuras de las
élites; renunciamos a soluciones pensadas y ejecutadas desde arriba,
desde la centralidad. No nos interesan reformas que afectan a lo
insustancial y dejan las cosas como estaban; es ahora el momento de
decir ya basta: el pueblo se lo monta por su cuenta.